Cerca de Sechura, a unos 30 minutos existe un paraíso para los amantes de las aves, el estuario es una zona donde se encuentran las aguas del mar con la de los ríos, el fango llega a cubrirte hasta las medias, pero bien vale el intento, para obtener fotos de unos elegantes pájaros llamados flamencos, que te invitan timidamente a ser observados. Además de esta aves podemos encontrar al pelícano peruano, gaviotas dominicanas, aguilucho dorso rojo, gaviotas peruanas, zambullidores. Pude hallar también huellas del eludible Ratón Sechurano. Estas aves parecen alimentarse de mariscos y conchas de todo tipo, por los restos que en el estuario se encontraban. Lamentablemente no todo es color de rosa y encontramos 10 cadáveres de tortugas marinas de todos tamaños, recientemente puestas a secar al sol. Me pregunto si el Inrena tiene alguna idea de lo que está sucediendo, para muestra me traje el cráneo de una de las tortugas, muertas supondo hace una semana por el estado de descomposición en que se encontraban. Pero igual seguimos nuestra expedición, encontramos muchos cangrejos morados muertos, me imagino por la aves, algunos frescos y otros no tanto.
Las Grullas y otras aves que habitan el estuario son animales muy timidos, por favor no moleste a las indefensas aves acercándose mucho a ellas. Ellas volaran al instante de hacerlo. Mejor obtener una toma lejana y dejar a la naturaleza hacer su vida.
Para llegar a Virrilá basta con tomar una camioneta hasta Puerto Rico, y decirle al chofer que se bajará en el puente de Virrilá. Aunque el pasaje cuesta 6 soles (caro para la zona) bien vale la pena que lo dejen en el mismo puente, pues caminar desde el pueblo más cercano (Parachique) es demasiado sacrificio, pues se encuentra a unos 3 km. del lugar. En la plaza, junto a la puerta lateral de la iglesia, le darán información sobre este extasiante estuario.