jueves, 10 de noviembre de 2011

Lomas de Mangomarca

Más abajo podemos observar algunas fotografías que se tomaron en Las Lomas de Mangomarca, en el distrito de San Juan de Lurigancho. Anteriormente les mostramos algunas fotos de Las Lomas de Valle Hermoso, y les prometí mandar fotos de Mangomarca. Ahora puedo publicar algunas, pues la modernidad siempre parece estar molestandome cuando se trata de publicar algo que es de mi interés. Los dejo pues con estas fotos, que podrían serles de mucha utilidad. Si desean visitar este maravilloso lugar tienen que dirigirse al distrito de San Juan de Lurigancho, durante los meses de agosto y setiembre, pues es en esa época cuando están plenas, para todos sus visitantes. En dicho lugar encontrarán además muchas aves, como diferentes tipos de colibríes, que revolotean por todo el lugar, viviendo en armonía con la naturaleza callada, que en este lugar se expresa de manera fantástica.



Cactos de la zona

Algunas de sus multiples florecillas. Dejo a los expertos decirnos
que tipo de plata es.

Existen muchas de estas flores en la cima
de Las Lomas de Mangomarca. Casi siempre
en las zonas más agrestes.



Casi todas las lomas están pertechadas de estas grandes rocas,
inclusive existen restos de minas. Queda en socabón para comprobarlo.

Father Bunny and his birds. Aves por Penny Ross.

Desde hace algunos meses vengo dedicándome al estudio de libros infantiles europeos y americanos, en cuanto a su simbolismo, sus representaciones a diferentes niveles, pues parecen tener siempre elementos raciales inclusive en sus inocentes viñetas blanco y negro que presentan muchas de ellas. En este momento compartiré con Uds. algunos dibujos hechos por la dibujante Penny Ross, que aparecen en el libro fechado 1922, bajo el título de Father Bunny and his birds. En este libro podemos observar algunos dibujos de pájaros, que como sabrán también son otras de mis aficiones. Acá les muestro algunos, pues son bellos, y el libro es bastante difícil de conseguir si no se sabe sobre el tema. Espero disfruten de ellos. Más adelante de hará el análisis respecto de los Cuentos Infantiles, de corte racista, la representación del Afroamericano en los Cuentos de 1920-1940. En las siguientes líneas aparecerán algunos de los dibujos, son incontables páginas, a saber 128, durante las cuales aparecen bellos dibujos, que sirven de aprendizaje para niños de edad entre los 8 y 10 años aproximadamente.


Portada del libro original

Primera página del libro

Mourning Dove

Cuckoo

Wood peewe

Indudablemente existen más dibujos, lamentablemente el espacio no es mucho en una página web para colocarlos todos, pero de todas formas con los que acá se observan se pueden hacer una idea la calidad de los dibujos y del libro, de pequeño formato. En estos tiempos post modernistas este tipo de grabados son cada vez menos, por lo que cuando nuestros abuelos nos dejan libros de esta calidad en realidad deberían ser guardados en una biblioteca especializada y no lanzados a la basura, para acabar en la basura. Debemos siempre motivar a nuestros hijos a apreciar las costumbres de los antiguos, como por ejemplo la de leer, que hoy en día es prácticamente un sueño en los adolescentes. Siempre preferirán los juegos de video, el celular y el internet. Me despido, esperando, que los padres incentiven a sus niños en la lectura, que los unirá un poco más y los llevará al entendimiento y a la armonía familiar.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Lomas de Valle Hermoso

Esta serie de fotos ha sido tomadas en el Distrito de Surco, en las denominadas Lomas de Valle Hermoso, que han aparecido debido a la excesiva lluvia de este invierno. En años anteriores no se ha observado este fenómeno, al menos en los últimos 20 años, pues aunque resido allí por casi 36 años, no me había percatado de su presencia durante ese periodo. Si alguna persona lo ha observado antes, porfavor me lo hace saber. Una critica al Distrito de Surco, la basura que limita entre el Distrito de Villla María y el propio, no es recogido por ninguno, deebido a que no es observado desde las casas de la mayoría de los vecinos. Espero alguien tome cartas en el asunto.


En la zona este de la ciudad de Lima (San Juan de Lurigancho) también se están observando estos fenómenos, pero en el caso de ellos, se da todos los años en los meses de agosto, setiembre y parte de octubre. Los invito a visitar esas maravillosas lomas, que han sido denominadas Lomas de Mangomarca, por encontrarse en la urbanización del mismo nombre. Estas se encuntran ubicadas en Calle Las Lomas, cerca de la parroquia principal de la zona, en la zona denominada PTL. Más adelante se publicaran las fotos respectivas, pues por el momento no es posible. La diferencia básica entre Las lomas de Valle Hermoso y las de Mangomarca, es que las primeras son de arena, las segundas de tierra y piedras (en las cuales crecen liquenes de todo tipo), allí se pueden observar aves como el Espiguero espalda castaña, colibríes, entre otros. Los invito nuevamente a visitar ambas Lomas, pues en algunas días desaparecerán.






Detalle de flor amarilla






Flores de multiples colores aparecen en estas lomas

a las que he bautizado Lomas de Valle Hermoso,

por pertenecer a esta urbanización.


Diferentes especies crecen en esta zona. En años anteriores

no se ha observado este tipo de crecimiento inusitado

producido por la lluvia de invierno.



Detalle de flor lila. Dejo a los expertos decirme a que especie pertenece.




Pequeñas flores lilas adornan este bello campo verde

que crece en el limite entre Pamplona Alta y el distrito

de Santiago de Surco.

martes, 6 de septiembre de 2011

John Gould. Ilustraciones.

Pintor y ornitólogo inglés que vivió entre los años 1804-1881.

En las siguientes líneas algunas ilustraciones de John Gould, que fueron encontradas en una excusrsión libresca en el Centro de Lima. Estas son sólo algunas de ellas:













Más adelante se pueden observar ilustraciones pertenecientes a Ángel Cabrera, E. Millán Alosote y una firma desconocida, que dice L.A. (la cual no identifico aún). En muchas de ellas se puede observar en el original una nitidez y detalles que solamente se ven en grabados antiguos, mismos que no son frecuentes más en las enciclopedias actuales.




Esta morsa es una de las firmadas como L.A.
En ella se puede apreciar el detalle de toda suanatomía, que ha sido muy bien lograda por su autor.






Este primate en el original es de una gran claridad.
Acá en esta fotografía pequeña apenas se puedenobservar los detalles de la misma.





Este camaleón aparece bastante detallado en el original.
Este aparece en el libro titulado: Reptiles y Batracios. Así mismo en otro llamado Los animales marinos se observa lo dicho.





Esta rana verde es uno de mis dibujos favoritos.
Escojan pues Uds. los suyos. Espero sean de su agrado.



Este Camello bactriano es muy diferente de su pariente
el Mejarí o dromedario.



El somormujo sobre su balsa. Adivine Ud. porque lleva sus polluelos a seguro.


Este tipo de gráficos aparecen en el libro
titulado El mundo alado. También aparecen
más detalles sobre plumas de diferentes aves. Acá solamente
mostramos esta ilustración por falta de espacio.


Este Gavial o Mudela es uno de los dibujos más detallados
que aparecen en los seis libros encontrados.




En las últimas semanas he escuchado reiteradas veces en la televisión que los jóvenes de hoy en día ya no leen, que se les entorpece la concentración y la comprensión de textos con el uso de la internet, de los celulares, y de toda esa tecnología a la que no me acostumbro del todo. Prácticamente viven en un mundo de realidad virtual, que sólo es creíble para ellos, en el que los sentidos, la violencia y su desatino post-modernista los lleva a correr bajo deseos vanos.
En esta oportunidad quisiera hablar de los libros antiguos, de algunos autores encontrados, y del mundo de las aves retratado por el pintor John Gould. Por casualidad caminaba un día por el Centro de Lima, observando las iglesias que hay cerca del jirón De la Unión, cuando súbitamente se abrieron ante mis ojos miles y miles de libros que parecían caídos de alguna película surrealista. De inmediato indague, hice conversación con la dependienta (inusual en mi persona), pero el interés de los libros, me dominaba en ese instante sublime. Los precios irrisorios me hicieron reaccionar de mil formas dentro de mi cuerpo, que atosigado por los olores de papel viejo, me llevaban a pensar en una biblioteca con habrá sido la de Alejandría. Allí me estuve varias horas. ¿Quién quiere dejar el paraíso cuando lo encuentra? Entonces me lleve unos libros de tapa de cuero, que guardo bajo siete llaves, y de los cuales no hablaré en esta oportunidad. Acá solamente les contare que días después encontré unos no tan antiguos cuyo tema era la naturaleza, a saber El mundo Alado, Los animales inspiradores del hombre, Los animales salvajes, Animales extinguidos, entre otros.

A continuación la lista de los mismos:

CABRERA, ÁNGEL.

1955 a El mundo alado. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.

1955 b Los animales microscópicos. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.

1955 c Los animales extinguidos. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.

1959 a Mamíferos marinos. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.

1960 a Animales inspiradores del hombre. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.

1960 b Los animales salvajes. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.


MARTÍ DE TORTOJADA, JOSEFA.

1959 Batracios y reptiles. Libros de la Naturaleza. Madrid. Espasa Calpe.


Estos libros, como se puede observar eran en su mayoría del profesor del Museo Nacional de la Plata Ángel Cabrera, seis en total, y uno perteneciente a Josefa Marti Tortojada. En los mismos apacerían unos dibujos, que me agradaron mucho, por lo ilustrativos y detallados. Ahora, las enciclopedias más actuales, optan en su mayoría por fotografías. Una vez me di con la desagradable sorpresa que en la misma página que aparecía Shakespeare, también se encontraba la cantante Shakira. En los últimos años la gente parece haber perdido el gusto por el arte, por los dibujos antiguos, por la lectura. ¡Cuánto hubiera dado por poseer estos libros cuando era una niña! Lamentablemente no todos piensan como yo. He querido compartir en esta oportunidad algunos dibujos que aparecen en estos libros y además, enseñarles algunos de John Gould, que también encontré en esta maravillosa librería, que está al alcance de muy pocos, pues he encontrado un tesoro inapreciable, que sólo deben buscar cerca del Centro de Lima.
Sobre John Gould, no escribiré, pues en cualquier parte de la red podrán encontrar datos sobre el autor, les contaré simplemente que es un autor ingles, pintor y ornitólogo, que vivió entre los años 1804 al 1881. Mientras trataba de buscar sus ilustraciones me di con la sorpresa que son dificiles de encontrar, por lo que aquí me tomo la libertad de compartirlos con Uds.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Antero Dejo León (1911-1970), un caballero norteño

Foto 1: Don Antero Dejo León


Foto 2: Regimiento de Caballería N° 7 en la ciudad de Sullana.



6 de agosto, en el Día de la Caballería

Conmemorándose los 100 años de José María Arguedas, me hicieron recordar algunos de mis familiares, que mi abuelo Antero Dejo León, había nacido en el mismo año. Eso por su puesto, me llevo a curiosear en el álbum familiar, hacer algunas averiguaciones, acordarme de las reuniones que se hacían en casa, lugar donde se habló muchas veces de aquel lejano abuelo, al que llamaba Papilla, y al que solamente recuerdo diciéndome que” no lamiera la sopa con la lengua, pues "una señorita no hacía eso”, con apenas 3 años, solamente recuerdo su zalamera sonrisa y sus ojos expresivos. Después tuve que fantasear, a partir de las anécdotas que se daban siempre a la hora de cocinar o comer. Siempre fogón de por medio, siempre mesa de mantel bien servida. Y las risotadas estentóreas de todos mis tíos haciendo chacota de los políticos y nombrando si venía la ocasión al “Generalísimo”.

Siendo mi familia, por parte de madre, de la ciudad de Chiclayo y de San Pedro de Lloc (La Libertad), no es extrañar que aquellas reuniones estuvieran llenas del picorcito propio del norte. Sobre todo porque mis tías pasaron una buena temporada en la ciudad de Sullana, disfrutando del sol en las chacras, junto a la acequia, jugueteando junto a los pájaros ruidosos, echadas, mirando aquel cielo despejado. Ellas, siempre me contaban que el Papilla viajaba siempre, que era destacado en diferentes ciudades de Lima y que inclusive siguió un curso en los Estados Unidos.

El 6 de Agosto, se celebra el Día de la Caballería. Mi abuelo llegó a ser General de Brigada y claro esto nos llena de orgullo, no cualquiera llega a ocupar aquel puesto, ni tampoco a ser Sub-Director del CAEM.
He podido encontrar algunos recortes periodísticos del Diario El Tiempo de Piura, fechado uno el 6 de Agosto de 1965, cuando se cumplía el 45 aniversario del Regimiento de Caballería N° 7, al cual pertenecía don Antero, en el cual aparece además una foto del mismo, muy circunspecto, haciendo honor a sus insignias. En dicho artículo se encontraron datos relacionados con ciertos levantamientos de indígenas, sofocados por el RC7, a saber:

1914 Traslado a Huacho para sofocar una revuelta al mando del Tnte. Coronel Francisco Ferrecio.

1915 Sofocación del movimiento de Ayavirí, cuando se encontraba al mando del regimiento de caballería N° 9, al mando e José A. Vallejo, lugar en que se instaló además una guarnición en la ciudad de Sicuani.

1916 Traslado a Huacho a restablecer el orden público.

1931 Se produce la famosa huelga en los “asientos petroleros”.

1932 retorna a Sullana al mando del Regimiento de Caballería N° 7, asumiendo la jefatura el Comandante Jerónimo Santiváñez Tupac Yupanqui. Debemos añadir además que el RC7, como se le conoce al Regimiento de Caballería N° 7, se creó en el año de 1920 en la ciudad de Lima, y que en el transcurso de su existencia fue trasladándose, conforme lo pueden observar en el párrafo anterior.

1941 El RC7 intervino en el conflicto con Ecuador formando parte del destacamento Macará. Logrando rechazar a las tropas ecuatorianas en la zona de Vadeal, se lograron tomar 2 banderas, 11 fusiles y mucha munición.

El Ejército Peruano, representado, en este caso por la Caballería es quien estuvo a cargo de los sofocamientos que se tuvieron que realizar en diferentes ciudades del Perú. He querido resaltar estas fechas, por parecerme parte de la Historia de nuestro país, que muchas veces ha sido nido de ideas contrarias y donde la irreconcialización de las partes era imposible. Pero este año, en el año de José María Arguedas, aunque el gobierno del anterior presidente haya querido silenciar a este excelente autor, que rescato nuestras costumbres que aparecen manifiestas en la tradición oral, y aunque parezca extraño, me parece que mi abuelo y Arguedas hubieran coincidido en muchos juicios, debido a que ambos se preocupaban del pueblo a su manera. En este años, que está dedicado a Todas Las Sangres, he querido recordar a mi abuelo, un hombre respetuoso de la ley y de los hombres, que dedicó toda su vida a su familia y a su país, cumpliendo con su deber, cuando la circunstancia lo requería. Mi padre, que en paz descanse, conoció a mi abuelo, ellos se llevaban muy bien, mi padre, migrante de las serranías de Ancash (Callejón de Conchucos), tenía, cuando el trabajo lo permitía largas y amenas conversaciones con mi abuelo, a quien respetaba mucho. Además don Antero, siempre se refería cariñosamente a mi padre afirmando: “Este Cholo es bueno”.

En estos días, donde la reconciliación debe ser el lema de nuestra patria, he querido recordar a mi abuelo, a mi padre, a Arguedas, que siendo peruanos respetuosos de nuestras diferencias, recordaron siempre que la unión hace la fuerza.
Hablando de otros temas acordes a lo ya escrito, debo compartir con Ustedes más datos sobre don Antero Dejo León. Nacido en Chiclayo un 12 de Febrero de 1911, es de ascendencia China, su padre, que cambió su nombre al de Alberto, era oriundo de Hong-Kong, como lo comprueba la partida de nacimiento del mismo. Es pues, por esa ascendencia, que mi abuelo siempre se caracterizó por la paciencia, la constancia, y cuya alegría se manifestó en la fiestas familiares, pues gustaba mucho de bailar el tango, caballero circunspecto, pero bromista, cuando la ocasión lo ameritaba, resaltaba entre el resto de los tíos, pues imponía respeto, a él todos acudían en pos de algún consejo, según me refirieron algunos tíos. Mi abuelo tuvo una vida bastante dura en sus inicios, pues su madre falleció cuando apenas era un niño y su padre se mantenía alejado de la familia debido al trabajo, por lo que él y sus siete hermanos fueron llevados con diferentes tíos, logrando sobrevivir a las circunstancias de la vida. Muchas veces doña Clarita Dejo León, quien vivió hasta sus 86 años, nos hablaba del episodio con marcas de tristeza en sus ojos.
Este caballero norteño, es pues ejemplo de perseverancia, de heroísmo, pues participo también en el conflicto del Ecuador. Además debemos agregar que uno de los tres generales que dieron el discurso de honor a José A. Quiñones, cuando fue enterrado, mismo que aparece en el libro dedicado al mismo, y que se encuentra en mi poder.

Continuando sobre nuestro tema, debemos resaltar además de la cualidad de orador, don Antero, mi abuelo era un conocedor de la culinaria, combinando la herencia china y la chiclayana, para dar fruto a una mezcla colorida y jugosa de sabores insuperables, según refiere su hija Bertha. Ella nos cuenta una anécdota al respecto. Dice que estando mi abuelo de viaje por Piura, se alojó en el Hotel de Turistas, pidió que le sirvieran su pescado frito, pero a este le faltaba salsa, es decir, no estaba jugoso, inmediatamente, fue a la cocina y se puso a preparar él mismo, sartén en mano, una salsa, cuyo secreto no revelaremos, pero que desde entonces, fue servida en este antiguo hotel, apareciendo en la carta con el nombre de “Salsa a lo Dejo”. No se espera, además, menos de un norteño, aún mis tíos y tías, incluyendo mi madre, llevan esa vena picosa norteña, pues nunca falta un buen lenguado en la mesa, su encebollado a lo oriental, herencia de mi abuelo y de tantos tíos, como el recordado Manuel Dejo, quien fue motivo de un artículo sobre cocina y otros, que aparecieron en el Diario “La Industria” de Chiclayo.

martes, 26 de julio de 2011

Viaje a Ica

Pobladores de Cabildo.




Coyungo. Escuela Gregorio Martínez Navarro. 2011.




Trabajadores en San Javier.





Coyungo. Escuela donada por la Familia Martínez.




¡Coyuuungo....!




Comunidad de Changuillo.



Poblador de Cabildo.



Esta Crónica se publica después de varios meses, debido a que el mismo fuera infectado con virus, siendo su recuperación bastante engorrosa. Espando su comprensión me despido.



Viaje a las comunidades afros del sur peruano

El interés de Milagros Carazas y la que escribe es comprender y rescatar la riqueza ancestral de estas comunidades, sobre todo su literatura oral. Después del estudio, se concluyó que existen muy pocas manifestaciones, que poco a poco tienden a desaparecer debido a la migración a la ciudad, la pobreza, la influencia de elementos externos como la migración andina y la influencia de los países desarrollados. En las siguientes líneas podrá Ud. seguir paso a paso el viaje realizado por ambas y además podrá comprender mejor la realidad de las comunidades afroperuanas en las zonas de Ica y Arequipa (Acarí).

Departamento de Ica: Comunidades afroperuanas

Estas comunidades se pueden subdividir de la siguiente manera:

Grupo 1: Las siguientes comunidades pertenecen a las inmediaciones de la propia ciudad de Ica y son las siguientes: Los Molinos, Pampa de la Isla, Parcona, Ranchería, Huamaní, Acomayo.

Grupo 2: A este grupo pertenecen las comunidades cerca de la ciudad de Palpa. A su vez por la zona de ubicación se pueden subdividir en tres grupos:

a) Grupo A (zona de Changuillo), donde se encuentran las comunidades de: San Javier y Juárez, Changuillo, San Juan, Cabildo y, finalmente, Coyungo.
b) Grupo B, conformado por la comunidad de La Lengua, cerca de Palpa, pero alejada de la zona de Changuillo y la zona del Ingenio.
c) Grupo C (zona del Ingenio), cuyas comunidades son las siguientes: La Banda, San José, El Estudiante, San Pablo y El Ingenio.

Por lo explicado pasaremos ahora al desarrollo de las diferentes zonas:

Los Molinos, Pampa de la Isla (Ica)

La ciudad de Ica es el centro de partida que usaremos para visitar Los Molinos este día.
Este pequeño pueblo se encuentra a 45 minutos de la ciudad de Ica y tratamos de encontrar como siempre personas de edad avanzada que nos puedan contar cómo eran las haciendas en épocas no tan remotas. La premisa es siempre que los ancianos sean de ascendencia afro, pero en los diferentes lugares que hemos visitado nos hemos encontrado con la amarga sorpresa de que los ancianos afros son cada vez más escasos, pues las familias afros han incorporado el factor andino en las suyas, por los que los nietos e hijos que se nos aparecen corriendo por la casa visitada no parecen muchas veces de ascendiente afro, pero al haber absorbido ellos la cultura andina han ingresado elementos provechosos, como el uso de ciertos instrumentos musicales como el violín (ya utilizado por la gente andina, que aprendió esto de los españoles), además la culinaria de los afroperuanos está influenciada por la andina. De otra parte la gente andina ha poblado no solamente Lima, sino también toda la costa peruana, siendo muy notorio esto en la ciudad de Camaná, por ejemplo; pero de esto hablaremos en otro momento. Regresemos a Los Molinos, es un pueblo pequeño, donde apenas se puede observar dos bodegas no muy bien provistas, la plazuela es muy tranquila, la iglesia derruida por el terremoto que hubo en Pisco. Las misas se realizan en la parte posterior, donde precariamente pueden escuhar al cura. Nuestro objetivo es encontrar a una familia afro, pero siempre al inicio es difícil y ya al acabar el día se solucionan las cosas. Tras un pequeño escrutinio, con un anciano de Los Molinos, nos dirigimos a Trapiche (ex hacienda), buscando a la familia más antigua: los Falconi. Al llegar a Trapiche, el único vestigio que queda de la misma, es una campana vieja y un patio lleno de flores donde juegan niños afroperuanos, con algunos rasgos andinos. Finalmente logramos contactas a dos nietas de los abuelos Falconi, quienes nos indican que debemos regresar a Los Molinos, pues los abuelos se encuentran en ese pueblo. El cansancio y el calor se niegan a llevarnos de regreso al pueblo. Preferimos ir al campo de maíz que se ve cerca de nosotras, el olor de las higueras, el canto de las aves nos llevan como hipnotizadas hacia aquel paraje quieto, aparatado de todo lo que representa la modernidad y la ciudad. Allí encontramos la paz deseada, MC grabando el gorjeo de los pájaros, yo atrapándolos en imágenes con la cámara. Pero ya el sol está sobre nuestras cabezas, debemos regresar a Los Molinos, al fin alguien nos dice que existe un barrio llamado El Congo, allí viven los Falconi. Allí encontramos a la apacible Doña Celestina, llena de vigor aún, cansada por momentos, nos cuenta cómo fue lo del terremoto, las casitas de barro cayeron casi todas, cómo vino a ayudarla alguien del gobierno, de quien había sido nana alguna vez hace muchos años y ahora pagaba la deuda adquirida con amor y caricias. Nos hablaba de los tiempos pasados, de cómo sufría la gente trabajando por centavos en la hacienda, y nos habla ahora de la nueva esclavitud que existe, pues los fundos siguen pagando una miseria a los campesinos y ni hay con quien quejarse. Además, tienen la competencia de la gente de la sierra, que recoge el algodón de la zona, ellos ganan 90 soles al día, la gente de por acá, refiriéndose a los afroperuanos ganan solamente 40 soles. Nada parece haber cambiado por esos lugares, nada. Doña Celestina tiene un hijo agrónomo, al menos en eso algo ha cambiado, pero no hay trabajo, apenas para sobrevivir, nunca para mejorar. Su hijo nos cuenta que antes era más la gente de El Congo, nadie entraba al barrio dice, ahora muchos han emigrado a Lima u otras ciudades para mejorar. Parece ser una constante en las comunidades afroperuanas, igual que la gente andina se trasladan para mejorar. En algunas comunidades se ha comprobado inclusive que no queda más que una familia, por lo que el mapa afroperuano que aparece en Internet, realizado por el señor Newton Mori debería ser actualizado, pues el mapa data de los años 90.
Horas más tarde decidimos ir a la comunidad de Huamaní, pero para eso debemos primero regresar a La Tinguiña. No tardamos mucho tiempo en regresar por nuestros pasos, pero la gente de La Tinguiña, nos informa que debemos regresar a las 4:00 de la madrugada o las 12:00 del mediodía, pues son las únicas horas en que sale el auto para visitar esas zonas. Será entonces para el día siguiente. Pero no deseamos detenernos aún tenemos algunas horas del día, lo utilizamos para dirigirnos a Pampa de Isla, otra comunidad afroperuana, se encuentra a 20 minutos de La Tinguiña. Allí logramos contactar a un anciano de nombre Julio Gutiérrez, quien también nos habla de los tiempos pasados, algunos de sus hijos han emigrado, vive en casa de su hija, con sus nietos. Se le ve un hombre bastante cansado, nos cuenta que antes habían zapateadores, pero ahora ya no queda ninguno, lo mismo nos habían dicho en la casa de Doña Celestina. Se quejan de que las nuevas generaciones no quieren zapatear, tampoco hay quien toque el violín. “Antes venían de la sierra músicos”, dicen; “con ellos podíamos zapatear mejor”.
Debemos regresar al hotel, mañana será otro día. Ahora es tiempo de descansar.

Parcona (Ica)

Cerca de la ciudad de Ica, se encuentra Parcona, a unos 5 minutos en auto, prácticamente han sido absorbidos por la ciudad, por lo que ya no parece una comunidad independiente. Encontramos algunos afroperuanos en la zona, pero no muchos, existe una clara influencia andina que pinta de diferentes colores a las diferentes comunidades. Aquello fue motivo de desasosiego, por lo que apenas nos quedamos una hora en un parque recién construido, desde donde pudimos observar a las diferentes personas que pasaban, es la mejor manera de poder comprender la idiosincrasia de la gente, observando su comportamiento. Aproveché para observar algunas aves bastante curiosas, a saber un colibrí de cola larga, primera vez que lo observo y los usuales gorriones. Pronto decidimos volver pues existen grupos de gentes ebrias a estas horas de la mañana, por lo que comprendimos no haber elegido el mejor lugar, volvimos de inmediato en taxi a la ciudad de Ica.

Ranchería y Huamaní (Ica)

Para llegar a Ranchería y Huamaní hay que levantarse muy temprano (3:00 de la madrugada por lo menos). Decidimos hacer primero una visita corta a Parcona y luego tomar el colectivo de mediodía. La pequeña combi que nos llevaba antes de salir propiamente de La Tinguiña, dio muchas vueltas por las diferentes casas para recoger gentes y paquetes (algo muy común en esta zona), por lo en realidad tardará 40 minutos más antes de partir hacia Ranchería y Huamaní. Después de pasar por campos llenos de árboles, un camino sin asfaltar, aparece de repente Huamaní. Consta apenas de 5 casas, podrían ser menos. Algunas recién están siendo reconstruidas por el Estado. ¡Vaya eficiencia! Solamente vemos maquinaria pesada y algunos curiosos. ¿Quién vendría a Huamaní? Si no hay nada en este pequeño paraje, en verdad es desolador. Decidimos no bajar, seguir hasta Ranchería. Por el camino una pasajera nos dice que más arriba hay más pueblitos ¡Imposible! pensamos, por acá debe ser imposible vivir, con estos malos caminos, sin agua, sin auto que pueda trasladarlos a cualquier hora, pero así es nuestro Perú. Por fin bajamos en Ranchería, apenas debe tener 7 casas, de nuevo debo estar exagerando. Acá debemos bajar, pues el auto sigue hacia adentro de la quebrada. Tratamos de conversar con alguien, pero todos se encierran en sus casas o están en el campo, pero por el acento que se escucha tras las paredes se intuye que son gente de ascendiente andino. Ahora tenemos que caminar 2 km. de regreso a Huamaní, pues el auto tardará apenas una hora en regresar a La Tinguiña, sino quedaremos atrapadas. Más adelante, sólo hay eucaliptos, silencio, aves gorjeando los sueños de los justos. MC camina muy ligero, siempre de prisa, yo prefiero ir hablando con las aves que me acompañan siempre y ese silencio que tranquiliza el alma trasladándola a lugares inimaginables. Media hora más tarde MC encuentra un grupo de gente que conversa, pero la observan con desconfianza, luego les habla un poco y ya parecen más tranquilos. Hay un campesino afro con una carabina que asusta a MC. Yo le digo: Así es la vida en el campo no te tienes que asustar. Los otros asienten y sonríen: “No se preocupe señorita es buena gente el moreno”. Yo me rio para mis adentras. Pero el campesino no está para conversaciones, su cara adusta, sus modales recios, se aleja subido en su tractor, después de todo quien hará el trabajo por él. Seguimos caminando, encontramos otras personas, pero el auto ya viene, es el último, debemos irnos, de cualquier modo se comprobó lo ya mencionado. Las familias afros han emigrado, las comunidades se están desintegrando, los hijos no quieren seguir las costumbres, todo cambia en el mundo, todo cambia para mal a veces.
La mayoría de la gente se fue por el terremoto de Pisco, muchos deseosos de un cambio, parece haber sido una buena excusa para salir de sus comunidades, pero la verdad es que el Estado se demoró tanto en ayudarlos que tuvieron que irse, los que tienen niños no pueden esperar la limosna del gobierno, deben irse rápidamente para mejorar la situación presente.

Acomayo (Ica)

El barrio de Acomayo no es más una comunidad separada de la ciudad de Ica, quien la ha absorbido por completo, siendo apenas un barrio cerca del río, al lado de un puente, lugar en que además la influencia de la gente andina vuelve a aparecer. Esto en realidad se está volviendo recurrente, por lo que apenas quedan comunidades como Zaña, donde la mayoría es gente de ascendente afro. Acá en Acomayo, apenas nos quedamos una media hora, pues en realidad son apenas 10 cuadras por 3. La mayoría son casas, con unos cuantos comercios. No hay más que analizar en esta zona. Regresamos de inmediato a la ciudad de Ica.


Palpa (Ica)

Nos alejamos bastante de la ciudad de Ica, ahora nuestro centro de aprovisionamiento será la calurosa ciudad de Palpa. Posee una plaza preciosa, quieta en medio de arcos, que me recuerdan la ciudad de Arequipa. Es pequeña, callada, esta placita hospitalaria, con algunos ancianos afro alrededor montando bicicletas muy antiguas. Las personas son muy amables, no siempre nos sucede así, a veces recelan la visita de los turistas, más de los investigadores, ya están cansados de ver pasar gente de las ONG de todo tipo y que no obtengan ningún beneficio de ayudarlas. La plaza posee una pequeña fuente, que parece instalada hace poco tiempo, pues todo el mundo quiere tomarse fotos con la fuente. Nosotras preferimos tomarnos fotos con la gran naranja que en medio de la plaza se ve muy pintoresca. Nos alojamos en un hospedaje alejado de la pequeña ciudad de Palpa, siempre buscamos lugares silenciosos. Este se llama Los Cocos y es justo lo que buscamos. Esa misma tarde decidimos ir a Llipata, al mirador, desde donde podremos ver unos geóglifos muy interesantes. Llipata apenas está a 15 minutos desde la ciudad de Palpa, debió haber sido un lugar sagrado alguna vez, sino por qué tan maravillosos dibujos. El viento fuerte nos acompaña esa tarde. La fuerza de la naturaleza mostrándonos la pequeñez de la raza humana. Pero nos llena de vitalidad, recargándonos con lugares sagrados como éste. Tomamos algunas fotos, disfrutamos del canto del viento, el cual queda grabado para la posteridad. Tomo muestras de piedras como siempre; MC, de tierra. Caminamos hacia la pista para esperar que algún auto pase y podamos regresar a Palpa. Mientras esperamos logro avistar un ave pequeña, muy parecida al Road Runner, corriendo como desesperada en medio del calor del desierto y esto que ya son como las seis de la tarde y no debería quemar tanto la arena. Yo grito, MC grita, dice que tiene el pico rojo. Yo sólo observé sus plumas del color de la arena, un poco crema, un poco tierra. Fotografiarlo imposible, hay momentos que no deben ser fotografiados, sólo recordados. Minutos después pasa un taxi en medio de la nada. Regresamos a Palpa, de nuevo a la plaza. Disfrutamos unos picarones que alguien vende cerca del centro.

Changuillo y comunidades colindantes

Para llegar hasta allí debemos pasar por varios pueblos. Pero hemos decidido comenzar por Coyungo, por lo que los nombres de las comunidades no son importantes ahora. Más tarde indicaremos al orden de las mismas. Tomamos primero la Panamericana sur rumbo a este pueblo que le trae melancolía a MC, pronto un letrero situado a la derecha nos indica que por aquel lugar se llega al pueblo de Coyungoooo y más adelante a puerto Caballa, pero nosotras solamente llegaremos hasta el primero. Este pueblo debe estar retirado unos sesenta kilómetros de la Panamericana, por lo que el viaje se hace un poco pesado, pues no es una carretera asfaltada, por donde se vea lo único que verá en el camino será arena y más arena tragándose el camino, algunos campesinos caminando con sus burros y un silencio casi sepulcral. A la mano izquierda cerca del río se pueden ir observando algunos mangos y ciruelos, pero eso sucede, porque es época de lluvia, el resto del año, todo está seco, esperando las aguas del siguiente verano. A la mano derecha podrá observar pequeños cerros de arena, con muchas piedras de colores, de muchos tamaños y formas brillando con el sol de la mañana. El pueblo de Coyungo resulta realmente pequeño, nostálgico para Milagros, quien lo observa en todos sus detalles, mientras pasea por su calles calladas, su gente desconfiada, en medio del incesante calor, dice que el estiércol de cuy y chivos le recuerdan sus visitas a la casa de sus abuelos en Camaná, lejana, para mí en esos precisos momentos. Me enseña afanosa la casa de los Martínez (Gregorio Martínez), la casa de Candelario Navarro, la verdad las paredes parecen caerse a pedazos, pero aún ella retiene todo en su mente, como si antes ya hubiera estado allí.
El siguiente pueblo que visitamos es Cabildo, antes llamado Fundo Cabildo, perteneció a la familia Picasso. Eso lo cuenta la familia Bolívar, una familia que MC ha encontrado celebrando bajo los árboles, ellos son muy sonrientes, risueños, amables. Milagros se queda un largo rato conversando con ellos, más tarde me incorporo yo. Ellos dicen que las tierras donde viven no les pertenecen, que no tienen títulos de propiedad. Además nos dicen que existe un negociado en lo que se refiere a las tierras de cultivo. Cuentan que las compró el Bco. Latino después de la Reforma Agraria y que ahora existen otras personas tratando de comprar todo el valle.
Más tarde reanudamos el viaje de retorno, ahora hacia el poblado de San Juan, pero apenas hay gente, por lo que seguimos camino rápidamente. Ahora visitaremos Changuillo, pero cuando llegamos a éste confirmamos nuevamente lo pequeño del pueblo, que a estas horas está prácticamente deshabitado por lo que reanudamos de nuevo el camino. Como es zona netamente agrícola es difícil encontrar pobladores, casi siempre se pueden encontrar a los ancianos, pues estos ya se encuentran retirados de la faena diaria y es con ellos que finalmente conversamos para lograr entender un poco más a las comunidades. Este lugar es famoso por una batalla para lograr la independencia que sucedió en estas tierras tan lejanas. Tarea suya buscar al respuesta.
Ahora nos dirigimos a dos pueblos que prácticamente lindan por metros, se trata de San Javier y Juárez. En este lugar MC logra conversar con un anciano de ascendencia andina, el Sr. Quispe, oriundo de Espinar (Cuzco), lo recuerdo, porque yo me críe en esa zona, y lo recuerdo además porque poseía una bicicleta Mister de esas antiguas. Hablo de la hacienda de aquel entonces, los mismos reproches de siempre, que los jóvenes no se quedan a cuidar de sus tierras, que todos han emigrado. ¿Quién se ocupará de las tierras cuando la mayoría de los jóvenes hayan migrado a lo largo de toda la costa peruana? ¿A Lima? Que desconsuelo. (Me imagino que se ocuparan los campesinos de los andes, que parecen haberse mudado a la costa en gran cantidad). Mientras MC se queda con el Sr. Quispe yo me dirijo a San Javier, a penas una iglesia pequeñísima, unas cuantas casitas, por lo que mi escurridiza visita apenas dura 15 minutos, pero por suerte en el camino me encuentro con unos peones, que quieren que les tome una foto, ¿Por qué no? A mí me fascina conversar con ellos, intercambiamos palabras. MC parece preocupada. Más tarde me pregunta qué hacia con los peones y yo: Pues conversando.
Saliendo desde Palpa el orden de aparición de los pueblos es el siguiente:


1.- San Javier / Juárez
2.- Changuillo
3.- San Juan
4.- Cabildo
5.- Coyungo

Luego de terminar con este recorrido tenemos que hacer una parada en La lengua, un poblado que se encuentra más al sur en la Panamericana, pero que está alejada de la ruta de Coyungo. Cuando llegamos a ella, ya eran casi las 4:00 de la tarde, por lo que apenas la visitamos, el factor cansancio a veces es un obstáculo en el conocimiento, y lo mismo el factor tiempo, y es que no se le puede exigir al chofer que se quede más de 15 minutos en un lugar, pues ya comienza a hacer muecas extrañas, aunque no es poco lo que se le paga por llevarnos de un pueblo a otro durante todo el día. Esta fue la última parada, ahora debemos regresar a Palpa, donde el descanso se hace necesario.

El Ingenio (Ica)

A las 7:30 de la mañana ya estamos camino al Ingenio, de nuevo comenzaremos por el final para terminar por le inicio. Al llegar al pueblo del Ingenio nos damos con la grata sorpresa de ser una típica comunidad afroperuana, con una mayoría cuantitativa, donde se pueden observar gentes de todas las edades, y algunos andinos. En este lugar conocimos a un excelente profesor llamado Mauro Baltazar Lizarbe Mansilla, quien ha publicado varios libros, entre ellos uno titulado Líneas y geoglifos e historia de El Ingenio-Nasca. Él nos invitó al colegio donde enseña y nos habló de la realidad del lugar. Los jóvenes desean quedarse en su pueblo, pues cuentan con un instituto en el que desarrollen sus habilidades.
Más tarde, partimos a San Pablo. El río está cargado, no podemos cruzar; es increíble ver a un río rugiendo de esa manera. Proseguimos camino a El Estudiante, apenas algunas casas, algunos pobladores. Bajamos unos momentos a observar el centro poblado, pero en vista que no existen pobladores afros continuamos camino hacia San José. Aquí la iglesia de San Francisco es lo más notable (1744), está a punto de caerse, su estilo barroco nos traslada a otros tiempos, donde los ricos señoritos de las haciendas se hacían cargo de estas tierras ahora abandonadas. Desde la casa hacienda la vista es preciosa. Posee una plaza bastante modesta, que es idéntica a varias que hemos visto en el recorrido por Ica. Los nuevos pobladores tienen mucha influencia andina, los rostros han cambiado, pero la manera de pensar parece quedar intacta. Al final, lo que importa no es color de la gente, tampoco si es más o menos afro. Los tambores se llevan por dentro me dijo una vez Mónica Carrillo y tiene mucha razón. Acá en San José todavía quedan algunos rostros afros. Después Otra vez en la carretera rumbo a Palpa. Mañana debemos ya partir de esta zona, nos toca ver la zona de Nazca. El recorrido de la zona del Ingenio desde Palpa es el siguiente:

1.- San José
2.- El Estudiante
3.- San Pablo
4.- El Ingenio

Acarí (Arequipa)

Sólo unos días nos quedamos en Palpa, era necesario venir a Acarí donde aún quedaba la última de las comunidades afro, en un lugar llamado El Pueblo viejo. Para llegar a Acarí hay que pasar por un desierto muy grande, precioso al atardecer, callado, pensativo. Pasar también por el balneario de Lomas, muy bello con sus casitas de colores, todas de madera. La gente de Acarí utiliza este balneario como lugar de encuentro en el verano. Ya en Acarí, lo primero instalarse en la ciudad misma, pues el otro llamado El Pueblo es para ellos el Acarí antiguo, el turístico. En motoneta nos dirigimos al día siguiente, esperanzadas en encontrar más afrodescendientes. Fuimos premiadas, un grupo numeroso habitaba aquel lugar tranquilo, con su plaza antigua, su iglesia bien cuidada, gorriones revoloteando las campanitas que posee, y la gente un poquito desconfiada por la cámara me imagino. La cámara es un elemento que muchas veces asusta a los pobladores, por lo que la mayoría de las veces se opta por sacar fotos sólo después de la entrevista. En fin, encontramos a un anciano llamado Juan Falconi, de Pisco, que ahora pasaba sus últimos años en aquel lugar tan lejano. Con una magnífica vista al Cerro del Toro. Desde su humilde casa podemos observar además el camino que conduce al campo, por donde de vez en cuando viene gente con sus burros, cargando bultos, gente en motos, en bicicletas. El Acarí tradicional, como lo llaman es muy bello, la verdad ellos vivirían tranquilos sin la visita de turistas e investigadores.
Además fuimos a la hacienda Chocavento, pues MC sentía la nostalgia de Canto de sirena, de Gregorio Martínez. Cuando estuvimos allí lo primero que vimos fueron unos añejos olivos, repletos de sus frutos, que nos llamaban a posarnos bajo sus ramas, pero el calor incesante nos hizo cambiar muy pronto de opinión, por lo que debimos seguir camino hasta la misma hacienda, bastante conservada, perteneció alguna vez a la familia Denegri.
Ahora, solamente algunos campesinos muy amables pasan de vez en cuando. Todos los que iban apareciendo parecían venir de otro tiempo, todos afros, todos dando vueltas alrededor de la hacienda, con sus ropas blancas, parecían fantasmas, recordándome la realidad de otros tiempos. MC logro conversar con un anciano, tardo mucho tiempo, la verdad yo estaba muy alejada para observarla, yo me encontraba observando las muchas puertas de la hacienda, que eran de color rojizo, mientras disfrutaba del aire fresco de la mañana. Tratando siempre se reconocerme en los afroperuanos porque además de poseer ascendiente chino, andino, también tengo de afro, y por lo mismo trato de entender a estas comunidades tan maravillosas.
Todo lo quiero investigar, para entender a mis ancestros, es difícil tratar de fusionar todo, pero es una tarea que me da muchas satisfacciones, pues bien me puedo encontrar un día celebrando el Carnaval en Chuquibamba (Arequipa), otras veces solitaria en la acequia en La Pilca (Piura), observando huerequeques en Cahuachi (Ica), recogiendo pasto en el arrozal en Camaná con la tía de MC. Lo cierto es que haciendo estos viajes entiendo más mi país, pues sentada en mi computadora en Lima, nunca será lo mismo que vivir estas experiencias en vivo.

Nazca (Ica)

Acá la tarea era visitar muchos escritores de temas afroperuanos, lo cual nos tomo dos días con sus noches, el resto lo dedicamos a las ruinas de Cahuachi (donde logramos avistar Huerequeques) y a las líneas de Nazca. La ciudad resulta un poco cara, siendo sus hoteles bastante deficientes en cuanto a disposición del agua y servicios, además fue un poco cansado tratar de ubicar a ciertos autores que nunca pudimos ubicar, pues se encontraban radicando en Lima. Todos se conocen en Nazca, por lo que fueron fáciles de encontrar otros dos autores, pero de eso hablaremos en otra oportunidad. Acá la mayoría de los habitantes tienen influencia andina, tan es así que pudimos celebrar una mañana de domingo a la mamacha Candelaria, por habitantes de Puquio y Lucanas (Ayacucho). La llevaban en hombros, la hacían bailar al ritmo de la música, todo en la puerta de la Iglesia. Los bailarines con sus cintas de colores no dejaban de moverse, movidos por la alegría del momento. Los Nazqueños nos dijeron que ya hace tiempo la gente de Ayacucho y Huancavelica habita entre ellos, y por supuesto han llegado con sus maravillosas costumbres. Y este fenómeno se repite en todos los lugares de la costa a donde vamos, siempre hay un pueblo de la sierra que ha venido ya hace muchos a vivir entre ellos. Nazca no fue la última ciudad que visitamos, aún nos quedaban varios puntos por visitar en Pisco, específicamente en el distrito de Independencia, lugar en el que se visitaron las siguientes comunidades:

Pisco (Ica)


En Pisco se visitaron las siguientes comunidades:

1.- Manrique, que se encuentra al final del recorrido, comenzando siempre por el final para terminar por el principio. Esta comunidad es representativamente afro, pues por lo menos existe un 90 % de afrodescendientes, mostrando influencias andinas, pero donde aún la etnia subsiste a pesar de las influencias externas. Las casas son alguna de material noble y muy pocas de quincha. Tienen un nuevo parque, que parece reflejar su mejora. En los momentos que fueron visitados (horas de la mañana), se preparaban para alguna celebración comunal, pues ya estaban empezando con la instalación de toldos. Observamos la presencia de varios ancianos afros, que caminaban por la comunidad, pero que parecían bastante reservados, por lo que solamente pudimos tomar fotos y hacer preguntas a los más jóvenes sobre cómo llegar a las otras comunidades cercanas.

2.- El Palto, la segunda comunidad visitada es bastante diferente a la anterior, pues parece detenida en el tiempo, aún persisten las casitas de barro, la gente tiene actividades todas relacionadas con la agricultura. Presencia de varios ancianos, pero que no querían ser interrogados. El pueblo en general es bastante pequeño, apenas dos cuadras paralelas, una pequeña iglesia que no pertenecía a la católica y que parecía tener bastante repercusión en la comunidad. A pesar de todo Milagros logró conversar con una anciana, al tiempo que yo me dedicaba a tomar notas del lugar y fotografías del sitio. En este lugar la conclusión es que aún tienen población afro, pero con una marcada influencia andina. Según conversaciones con MC, la posibilidad de persistencia de la etnia afro es casi nula. Lo cual es una verdadera lastima, pues sus costumbres están cambiando sustancialmente, y aunque aún tienen algunas de sus costumbres han perdido otras, como la del zapateo, el uso del cajón es nulo, las décimas casi se diría extintas.

3.- San Jacinto, tercer pueblo visitado se encuentra un poco más alejado de la carretera, por lo que debemos acercarnos en mototaxi. Observamos, como siempre, que la gente tiene que ir a pie a sus casas y al campo, por lo que la vida se les debe hacer un poco más dificultosa, siendo el costo de las mototaxis un poco excesiva para la zona donde se encuentra, por lo que la gente opta por ir a pie. Cuando llegamos al lugar podemos observar que el pueblo tiene apenas de unas cuatro cuadras por cinco, pero al menos está poblada de numerosas afros.
Poseen una cancha de fútbol, con pasto sembrado, que se encuentra en muy mal estado y que parece ser el centro de reunión del poblado, desde allí pude observar unas 10 moras que aún persisten de la época de la hacienda San Jacinto, misma que se cae a pedazos, debido al último terremoto sucedido en la zona de Ica.
En realidad, las autoridades deberían haberlo derribado, pues es un peligro para la poca gente que la visita. Además, lamentablemente encontramos que la gente era explícitamente desconfiada, manifestándolo con sus hoscas miradas. De otro lado observamos que la cancha de fútbol se encuentra en total abandono por parte de las autoridades y los pobladores, que en ese momento se encontraba repleta de basura, habiendo además un contingente de zancudos que no lo dejan a uno ni respirar. En el resto de los centros poblados no se presentó este problema a pesar de encontrarnos cerca de los sembríos, por lo que la presencia de los zancudos se debe a la falta de fumigación y probablemente a la humedad que rodea a esta comunidad.

4.- San José fue la cuarta y última comunidad visitada, se encuentra a dos metros de la carretera de ingreso a la zona. Apenas son dos o tres cuadras de fondo por dos cuadras de frente. Aunque parezca mentira este pequeño lugar es bastante difícil en cuanto a su acceso, pues los perros de los vecinos imposibilitan el ingreso. Además nuestra presencia puso sobre aviso a los vecinos que al vernos se refugiaron en sus casas, debido a que ninguna persona los visita, se sienten intimidados cuando los desconocidos vienen a su vecindad, por los tuvimos que retirarnos lo más pronto posible. Cuando ya íbamos de salida, una de los pobladores (descendiente afro) nos indicó que ya de la hacienda no quedaba más que un ficus gigantesco, que se encontraba justamente a la entrada de su casa, con el cual por supuesto nos tomamos fotografías. Con una anciana también estuvimos conversando, ésta era de ascendencia andina, pero parecía conocerse la vida al derecho y al revés de la hacienda de entonces. Luego de media hora, un poco resignadas, cuando ya nos retirábamos apareció de la nada un anciano afro, que entró en el campo, acomodo el maíz sobre unos costales, su silueta se perdía en medio del atardecer que lo hacía ver como una aparición de otros tiempos, parecíamos volver de nuevo a la época de las haciendas cuando vencidos por el calor de la tarde los esclavos recogían el fruto de su trabajo para extraños que lo tenían sometido al yugo de sus lamentos. Pero parecía además un vencedor en medio de esa pampa, con sus arrugar prietas, fuertes, había vencido al tiempo, ahora dueño de ese topo, decidía el tiempo de ver sus campos.
Finalmente, regresamos a Pisco, habíamos conseguido observar comunidades aún intactas, que a pesar de las influencias externas lograban imponerse a pesar de las generaciones pasadas. Mientras en las primeras comunidades la presencia andina fue rotunda, en estas, por encontrarse un poco más retiradas de Pisco, aún mantenían embanderado el color de sus ancestros.
Al día siguiente aún nos esperaba más trabajo, visitar la Biblioteca Municipal por más datos que nos ayudarán en este trabajo y luego acercarse a la caleta de San Andrés, donde la visita a una bióloga sería una fascinante experiencia, pues sus colecciones son bastante interesantes y la biología, la ecología y la oceanografía son algunas de las cosas que más me fascinan después de la literatura, por lo que estuve a mi gusto mientras duró esta pequeña entrevista.
Al día siguiente ya estábamos sentadas en el autobús de regreso a casa. Ya nos esperaba Lima, pues los citadinos necesitamos de esa pequeña dosis de cemento y tormentoso ruido.

jueves, 31 de marzo de 2011

Viaje a Camaná (Arequipa)


Introducción


Este viaje se realizó apenas en un poco más de dos semanas, después del segundo viaje al sur del Perú. En esta oportunidad el trabajo de estudio seguía siendo las comunidades afros, pero en este caso se encuentra relacionado con los pueblos de Chule y San José (de ascendencia afro) y los huachanacos, que aún siguen desarrollándose todos los años en la época del Carnaval. Además, se realizó un viaje a Chuquibamba (sierra arequipeña), porque Milagros Carazas quería averiguar lo referente a su abuela paterna (María Concha Macuado), quien aparentemente nació en Chuquibamba, para luego trasladarse a Camaná por motivos de economía, se presume. En dicho estudio se confirma la proximidad de las coplas (propias de los carnavales de la sierra arequipeña) y los huachanacos. Es notoria entonces la interrelación entre los migrantes andinos y los costeños camanejos, que data de muchas generaciones atrás. Pero eso será motivo de otros estudios. A continuación comenzaremos a desarrollar primero la zona de Camaná, con algunos pequeños viajes realizados a la ciudad de Arequipa, Chuquibamba y el valle de Majes, en un esfuerzo por repetir el mismo viaje que la abuela de MC realizó décadas atrás cuando se trasladó a la ciudad de Camaná, entonces no existían los modernos buses interprovinciales que trasladan a los pobladores de diferentes zonas. También se mencionará a algunos de los parientes de MC, por representar ellos la manera de ser de la gente camaneja. Así, por ejemplo, las mellizas Prado Riega (primas de MC), son las que cantan los huachanacos en Chule, entre otros. Son sus parientes, Lizeth Macuado Carazas (sobrina) y Miguel Carazas (primo), quienes nos ayudan en este trabajo. La primera a contactar algunos escritores, mientras el segundo nos transporta en su moto al Mirador del Inca para obtener magníficas fotos del valle. Fue incluso la compañía y conversación amena de Doña Elba Orué y Bereniz Carazas Orué, las que nos proporcionaron más datos sobre los huachanacos y la zona, pues MC regreso al lugar para tratar de reconstruir su árbol genealógico. En esta oportunidad tratamos solamente algunos aspectos, pero más adelante tarde se desarrollará otros temas. En las siguientes líneas comparto mis impresiones del viaje a Camaná.

Plaza de Camaná (Marzo de 2011)




Playa La Punta al atardecer (Camaná-Arequipa)




El Misti (Arequipa)



Vista del valle de Arequipa





Camaná (Arequipa)




La idea de ir a Camaná partió de MC, quería regresar a la tierra de su padre, de sus abuelos, pero siempre el trabajo o el clima le impedían realizar este sueño maravilloso. Pronto encontramos unos días libres, queríamos celebrar a ritmo de Carnaval, pero nunca nos imaginamos que sería una tarea extenuante. Cuando llegamos a Camaná fuimos recibidas por uno de sus primos, Miguel, a él le brillan los ojos, es un hombre bastante atento. Al comienzo MC parecía no reconocer a su primo y él tampoco parecía saber mucho de ella. Pero que pronto acabo todo aquello, al rato ya no dejaban de abrazarse. Al llegar a la casa, cuatro miembros más de su numerosa familia nos esperaba, el tío Juan, la tía Elba, la prima Bereniz y su sobrina Lizeth. Nunca había visto tanta algarabía y curiosidad. Pronto vino el primo Lucho con los camarones recién sacados de la acequia, sólo a media cuadra de la casa. Estamos en veda, pensaba, pero cuando hay alegría quien se acuerda de la veda. Me dieron la bienvenida como una más de la familia, ya me estaban llamando tía, cuando menos lo esperaba, y aunque el comienzo no entendía tanta lisura (común en Camaná). Pronto ya estaba en el mismo ritmo de la ciudad, pero pocos días estaríamos tan cerca todos en la casa, MC venía a investigar, yo quería conocer los huachanacos. Yo había venido de chica, con mi padre, a ver las playas de Camaná, pero ahora todo estaba muy cambiado. La ciudad antes era muy pequeña, han pasado casi 30 años, todo es más grande, y ya no reconozco nada, la calles están repletas de mototaxis, tricitaxis, taxis, colectivos, combis, buses interprovinciales: un verdadero cambalache. Algunos días los dedicamos a recolectar libros por toda la ciudad, otros a tratar que la Biblioteca Municipal nos proporcionará la Monografía de Camaná de Morante, pero no hubo manera de conseguirla por ese medio, muchas veces fuimos a preguntar, primero salieron con que el estante estaba volteado hacia la pared, entonces encargamos a un pariente de MC, que trabaja en el municipio, para que nos ayudara; pero después de pasadas dos semanas no logramos nada. Finalmente, otro pariente de MC tenía una copia de la monografía, por lo que procedimos a fotocopiarla y devolverla el mismo día, eso es lo que llamamos eficiencia. Pasaron varios días mientras intercalábamos las visitas a los parientes de MC y el estudio propiamente de los huachanacos. El calor era uno de los factores decisivos en el desarrollo de nuestra investigación, por lo que había que salir con sombrero en mano y agua mineral para beber durante el recorrido que hacíamos hacia el pueblo. Siempre que necesitábamos ir a cualquier distrito cercano había que regresar primero al pueblo y de allí dirigirse al lugar elegido. Muchas horas pasamos en el mercado, al lado se encuentran los paraderos de casi todos los colectivos que van hacia los diferentes pueblos, que por cierto algunos son de afrodescendientes, es de esa rama de donde viene Milagros Carazas. Sus abuelos fueron campesinos, Doña María, probablemente de Chuquibamba, pues es un dato por confirmar y don Manuel, natural de Camaná. Casi toda su familia se encuentra en San Jacinto. El apellido Carazas es conocido en todo Camaná, no habrá quien no conozca a algún Carazas, todos ellos se reparten a lo largo de los distritos incluyendo San Gregorio, El Cardo, San José, Chule y el mismo pueblo. Todo está poblado de Carazas. La mayoría por cierto aún presentan rasgos afros, pero otros tienen ojos verdes claros, parecen alejarse de la rama original.




Arequipa y Chuquibamba


Milagros me cuenta que su abuela era blanca (blancas como hay en la sierra, se refiere), mientras que su abuelito Manuel, era más bien moreno, flaquito, sonriente y callado. Doña María Concha tenía el carácter mucho más fuerte, más parecido al de MC, beligerante, avasallador, de algún lado tenía que haber sacado su carácter. Son esos fuertes impulsos los que motivan a MC a recorrer todo Arequipa en el lapso de veinte días más o menos que duró nuestro periplo. En Camaná encontramos todas las respuestas a nuestras preguntas, además la fiesta de Carnaval sucederá recién en semana y media, mientras tanto tendríamos que pasar el tiempo en el arrozal y aunque es precioso en esta época del año, el deber siempre nos llama primero. Queremos conocer a los descendientes de Morante en Arequipa, ya tenemos la dirección, así que decidimos irnos lo más pronto posible, pues las cosas avanzan muy lentamente en Camaná, y nosotras como buenas citadinas, queremos todo para el día de ayer. Ya instaladas en Arequipa no podemos evitar tomar un tour rápido, para recordar lo ya conocido.



Vista panorámica de Chuquibamba


Tratamos infructuosamente de ubicar a la familia Morante, pero preferimos por le momento ir a Chuquibamba, donde dice Milagros que nació su abuela. Rumbo allá vamos, medio dormidas, pues el bus sale a las 5:00 de la madrugada. Con todo en medio de mi sueño, logro ver quebradas, árboles serpentinos, piedras y escuchar a lo lejos el parloteo de MC. Dormida de nuevo, sigo en mis pensamientos, finalmente llegamos a Chuquibamba. Igual a cualquier pueblito de la sierra, con pequeño olor a lluvia, a cerros, el olor a pan recién horneado, los quesos por todos lados y un sol que parece calcinarte los huesos. Conseguimos un tranquilo hospedaje, nuevo centro de operaciones, se llama El Mirador, muy tranquilo y limpio. Salimos a dar la vuelta, a buscar más chompas, porque el frío comienza a aparecer en medio de la plaza donde nos encontramos. El cielo está un poco cubierto, aparentemente llovió los días anteriores, pero ahora se encuentra todo tranquilo, como reposando. Después a la municipalidad, la verdad allí no ayudan casi nada, sólo nos dicen que habrá fiesta de Carnaval esos días y, por supuesto, habrán coplas que se cantarán. A unos los llaman abajeños (los que viven en la parte baja de las faldas de Chuquibamba) y a los otros los llaman los arribeños. Tenemos que esperar al día de mañana para el festejo, mientras tratamos de averiguar dónde podemos conseguir una partida de bautismo de la abuelita de MC. Como en la municipalidad solamente tienen partidas de nacimiento desde el año 30, debemos buscar en la iglesia, donde nos darán informes al respecto. A las 9:00 abre dicen, las 10:00 y nada, las 11:00. Tema olvidado, cuando hay festividades nunca se pueden sacar documentos en un pueblo. Finalmente, el día de la festividad llega. Todos frente al atrio esperamos a los arribeños, pues los abajeños ya están cantando, y por su puntualidad, ya se han ganado varios puntos. La gente toma pisco para aminorar el frío y para celebrar. La temperatura bajo 8º centígrados, por lo que no queda más que bailar junto con los abajeños. Media hora después llegan los arribeños, ya bastante entonados, alegres, tratando de cantar fuerte, pero los abajeños tienen más ímpetu, siempre retándolos y burlándose con sus graciosas coplas. Y repitiendo una y otra vez: ¡Pucllay, Margarita!, ¡Pucllay, Pucllay Azucena!, y otra vez vuelven a repetir el mismo estribillo. Del mismo modo dicen:¡Wifala, Wifalita!,Toda esta música parece transportar a la gente a otro mundo, bebiendo un poco de pisco, vibrando con las coplas, bailando, cantando a coro. Mientras tanto observamos, como si fuéramos cangrejos en plena sierra, pero no es para menos. Grabándolos en medio de sus cantos, invadiendo un poco su espacio, con el afán de captar un poco lo que dicen, por querer entender lo que hablan, quiero entender lo que me trasmiten. Dentro de mí voy repitiendo ¡Pucllay, Pucllay! Cuando de pronto ya tomé partido por los abajeños, y estoy cantando con ellos a viva voz, ¡Qué divertido es viajar y juntarse con el pueblo! Cientos de fotos hemos tomado, varias grabaciones, ya hemos bailado mucho, ya hemos cantado. Era imposible con ese frío quedarse quietas, por eso cuando todo acaba nos vamos bailando directo al hotel, donde el calor de las frazadas es lo único que nos ampara.




Acercamiento de gorrión en Chuquibamba



Al día siguiente seguimos averiguando sobre Doña María Concha, preguntando por los diferentes Concha, que en pueblo habitan, la mayoría agricultores. Parece que existe un señor, ya fallecido, llamado Luis Concha Peñares, pariente seguramente de MC, pues todos los Concha son una sola familia. Este era un cantante, y como él existen otros Concha que siguen cantando en los carnavales, como los hermanos Concha Medina. El tiempo de nuevo nos persigue, apenas podemos ir un rato a la chacra, desde lo alto de un cerrito vemos Chuquibamba, las lomas verdes, su gente, unas vacas pastando. Observamos el cielo perfectamente turquesa, la quebrada a lo lejos. Parece que aún escucho el trino de los pájaros, el gorrión, el cernícalo; otros, de colores rojizos, amarillos que revolotean sin darnos aliento. Oler ese maravilloso queso; disfrutar ese magnífico saltadito de carne en la plaza, que nos llenó de calor y aliento para seguir nuestro camino.


Valle de Majes


Después de dejar Chuquibamba, voy observando el paisaje, que dormida en el viaje de venida, no pude prestarle la atención necesaria. Bajando por Chuquibamba me encuentro con el pueblito de Iray y muy cerca con Pacaychacra (Valle de los cactos). Nunca había visto tantos cactos juntos, enormes, imponentes y esto que conozco el de Mojave, pero éste valle me resulta magnífico. Algunos de color verde esmeralda, otros de color verde lima, flores en sus penachos, formas extrañas por todas partes, piedras de colores, ásperas, fuertes, tierra de color gris. Pero el colectivo parecía ir demasiado rápido. Me tuve que resignar a verlos de lejos. Luego en la misma bajada está el pueblo de Cosos, Aplao donde nos quedaríamos por el momento, pues allí deseábamos visitar los geoglifos de Toro Muerto, huellas de dinosaurio en Querullpa y tal vez regresar al valle de los cactos más tarde.


Valle de los cactos (Pacaychacra)




Estos maravillosos cactos están siendo depredados por alguna empresa de construcción que se está llevando los cactos. Esto fue corroborado en el sitio.





En la ciudad de Aplao, no nos pudieron proporcionar ningún mapa de la zona, menos en la municipalidad, donde un amargado funcionario (cierto arquitecto del área de planeamiento) apenas nos dirigió la palabra. Fue en un kiosco de periódicos donde conseguimos un par de monografías, una de la zona de Castilla y otra de la zona de Acobamba. Al menos era algo, Aplao se puede visitar en un solo día, pues es pequeño, mientras estuvimos ahí, aprovechamos para visitar el río Majes y Querullpa, este último bastante recomendable si tiene niños en edad escolar y, por supuesto, la atracción de este recorrido fue Toro Muerto, con sus incansables arenas, sus piedras de color marrón oscuro, unas pulidas, otras porosas, otras ásperas, de las cuales, por supuesto traje muchísimas muestras.


En esta foto se aprecian las tres etapas de floración de este cacto





Dejo a los expertos para que me informen sobre el nombre de este cacto



Acercamiento a flor en Pacaychacra (a 10 minutos de Chuquibamba-Arequipa)



Cuando ya estábamos casi exhaustas, después de haber visitado Toro Muerto y Querullpa, decidimos volver al Pacaychacra, por lo que este viaje realmente se tornó interesante desde mi punto de vista como aficionada a los cactos, piedras y todo tipo de artefacto antiguo que pase por mis manos. Allí pasamos casi dos horas enteras disfrutando de la presencia de los cactos, que parecían gigantes parlanchines tratando de decirnos secretos en el oído. Algunas muestras tomé, lo confieso, pero sólo lo que la naturaleza quiso darme, es decir semillas ya maduras de cactos, pedazos de cactos tirados en el suelo, piedras de colores y tierra erosionada por la lluvia. Finalmente, resignadas, no sin antes ver un Chotacabras, debimos regresar a Aplao, pues ya el colectivo se disponía a pasar de nuevo por el camino a recogernos como habíamos quedado antes.



Huellas de algún depredador en Querullpa (Valle de Majes)




Río Majes en época de crecida



Para terminar, tan excelente recorrido fuimos a El Castillo, imponente cerro, con la forma del Grand Canyon, y eso lo digo por experiencia, que también conozco ese lugar. Este claro, con los colores un poco menos rojizos, pero cuyas tonalidades iban variando según la hora en que el sol hacía incidencia Lo mismo sucedía en el resto del Valle de Majes. Después de disfrutar 4 días en aquellos esplendidos lugares, tuvimos que regresar a Camaná. Antes les daré una lista de los pueblos de la zona comenzando desde Chuquibamba.

1.- Chuquibamba

2.- Casconza

3.- Iray

4.- Pacaychacra (Valle de los cactos)

5.- Cosos (Bifurcación a Acoy y El Castillo).

6.- Aplao. Desde Aplao hay desvío para Huancarqui y Chancharay.

7.- Chocate

8.- La Real

9.- Mamas

10.- Querrullpa (Bifurcación a El Dique)

11.- Corire (Desvío a Toro Muerto, La Candelaria (Anexo), Hda. El Huarango)

12.- Hda. San Francisco

13.- El Pedregal

14.- Quebrada Los Molles (En medio del desierto, cuando ya acabó el Cañón de Majes)

15.- Cruce de camino, donde aparece el letrero de bifurcación de Camaná y Arequipa.


El Castillo cerca de Aplao (Valle de Majes)



De regreso en Camaná

Luego en el kilómetro 855 aparece el peaje, en el 853 se pueden ver todas sus playas y en 850 ya está uno en el circuito de playas de Camaná. Ya entrando a Camaná las playas que aparecen son las siguientes:


1.- Playa Quilca


2.- Playa Cerrillos


3.- Playa La Punta


4.- Playa Primavera


5.- Playa El Chorro


Otra vez en casa de los tíos de MC, a los cuales ya hace días llamo tíos. Quisiera ir solamente al arrozal con Bereniz, a disfrutar de los paseos, del cantar de los pájaros, del ruido del viento mientras uno camina en aquel paisaje tan sereno. Observar al chirote, a la lechuza, al arrocerito (de color azul plateado), sentir el movimiento de los arrozales mientras van tomando poco a poco el color amarillo de la cosecha, pero de nuevo nos vemos en la necesidad de buscar más autores, más entrevistas, más calor, más cansancio, por lo que cuando llego a casa, solamente puedo dormir y ya no tengo ganas de tomar el fresco a la puerta de la casa con los tíos como hacía al principio, bien dicen que hasta las vacaciones cansan.


Lo más rescatable, después de los huachanacos en Camaná son sus playas y la tranquilidad con que esta gente sale a tomarse la noche, sentándose en unas poltronas, en la puerta de su casa, hablando con los vecinos y parientes que pasan. Lo más representativo son también los sobrenombres que ponen en Camaná, a todos los que llegan, parientes a amigos, ya se imaginarán. Las limeñas que no estamos acostumbradas a semejantes cosas, nos confundimos al principio, pero después nos damos cuenta que es la manera como manifiestan su cariño. MC debió contarme eso antes de llegar a Camaná, porque la verdad sorprende ver tanta algarabía a la vez en una misma habitación. Creo que los españoles se parecen un poco a los camanejos, en aquello de lo ruidoso, aunque los camanejos se toman su tiempo para hacer todo, por lo que si desea algo, de antemano debe prepararse a recibirlo semanas después. Pero nosotras vinimos a Camaná a escuchar los huachanacos, por lo que contactamos a las mellizas Pilar y Milagros Prado Riega (primas de MC). Ellas son las que cantan los huachanacos en Chule, son el alma de la fiesta, pero eso ya lo tratamos en otro artículo. Aquí sólo recordarlas un poco.


La gente de San José y Chule disfrutando de los huacahanacos


Por fin el 9 de marzo, miércoles de ceniza llegó y con él, llegaron también los huachanacos, cantados en este caso exclusivamente por los pueblos de Chule y San José (de clara ascendencia afro). Ambos pueblos, separados apenas por unas cuadras y el arrozal se reúnen todos los años a cantarse los huachanacos, que en mi teoría, no es más que una especie de cortejo de los hombres a las mujeres. Esto lo puede observar la primera noche que asiste al canto en Chule, entre varones y mujeres, donde se trataban de conquistar, hacer mofa y disfrutar de los huachanacos en forma de canto. De un lado de la vereda estaban unos, del otro las mujeres respondiendo hábilmente a sus insinuaciones. Probablemente en otro tiempo, el cortejo amoroso era el mejor remedio a las penas, por medio de estos cantos (versos) se ayudaban a expresar sus sentimientos. Para aclarar, el huachanaco es una versificación heredada de los españoles, que consta de cuatro versos rimados. En el caso particular de Camaná es cantado en tres diferentes tonos. Existen versiones diversas, algunas pícaras y burlescas, adaptadas y/o creadas por los habitantes de Chule y San José. Lo más trascendente es el contrapunto (tiro y contestación) que se acostumbra celebrar todos los años en época de Carnaval. A continuación algunos ejemplos:


1


Aunque tu madre no quiera


mi suegra tendrá que ser


tus hermanos mis cuñados y tú,


mi amada mujer.


2


La paloma baja al agua


vestida de azul celeste


yo me he de casar con ella


aunque la vida me cueste.


3


La cinta para ser cinta


no ha de ser de dos colores,


la mujer para ser buena


no tendrá dos corazones.


4


La mujer que quiere a dos


no es puta sino advertida


porque si una luz se apaga


la otra quedará encendida.


5


Gran puta no seas loca


Ni tampoco seas vana


No seas como la campana


Que el que quiere: sube y toca.


6


Hay ojos que dan enojos


Hay ojos que congracian,


Hay ojos que con mirar


Consiguen lo que desean.


7


Las estrellas en el cielo


Corren una y corren dos;


Así son estos cochinos


Que aman una y aman dos.


(Tomados de Monografía de Camaná, de José María Morante, pp. 490-493)





Una de las viudas de Chule desfilando en carnavales





Pobladores de Chule entrando a San José


En la foto Lizeth Macuado, Santos y Milagros Carazas


Agradecientos especiales a Santos por su diligente esfuerzo y ayuda. Gracias a ella se pudieron contactar con muchas de las personas organizadoras de la fiesta de carnaval entre Chule y San José. ¡¡Felicitaciones además a la gente de Chule por haber ganado en el canto de los huachanacos!! muy especialmente a las mellizas Prado Riega quienes dirigían a los cantores de Chule de manera denodada.